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Testimonio de vida | Volver a ver

2015-01-17

“La vista es un miembro del cuerpo bien delicado, y los doctores tienen la sabiduría de curarlo.”

Cuando pierdes las esperanzas, se pierden las ganas de seguir. Esto le pasó a  María Cantera Palomino, quien desde hace 4 años atrás presentaba problemas en su vista y ahora con 66 años de edad, hace meses le dijeron en una clínica oftalmológica  que había perdido la visión por completo y que la única solución era una cirugía de más de 3000 soles. Ella preocupada por sus condiciones económicas se imaginó una vida sin poder volver a ver. Hasta que una amiga suya le comentó sobre una campaña de despistaje de Catarata gratuita de la Clínica oftalmológica Divino Niño Jesús que se iba a realizar en el distrito del Agustino, lugar donde María vive. Fue allí donde le devolvieron la esperanza de poder recuperar la visión. Y lo mejor es que era una ayuda social, fue en ese momento que la Señora María se convenció que los milagros existen.

“Era la número 45 y temía no llegar hacer atendida hasta que me atendió una señorita muy amable y me explicó lo que tenía” cuenta emocionada María al recordar que tenía temor a que no llegará a tener la consulta con los oftalmólogos de la Clínica Oftalmológica Divino Niño Jesús. “Me sentí muy triste y deprimida, pensé que me iba a quedar en mi casa y no iba a poder salir, que no iba a poder hacer mis cosas sola, que iba a ser dependiente. No podía leer, me afectó emocionalmente, me sentía una persona incapaz.” Estos fueron los temores principales de María al enterarse que tenía Catarata y que la operación era muy cara para ella. 

Uno de los síntomas avanzados de la Catarata es tener una visión borrosa, algo como nublosa, donde los lentes de medida no ayudan a mejorar la nitidez. Y estos eran una de las complicaciones que tenía María en su vida diaria “Pensé que el problema eran mis anteojos. Yo tenía temor de salir porque usaba lentes pero como no veía con el ojo izquierdo, tenía que voltear por completo para poder ver los carros y cruzar la pista, pasaba gente que me saludaban y yo no los veía. Antes yo limpiaba mi casa y no sabía si estaba limpio o sucio, no podía distinguir cuando tenía catarata.”

“Me confirmaron que tenía catarata del ojo izquierdo, me dijeron que me iban a llevar a la clínica y que no me iba a costar nada.” confirma María. Programaron la cirugía para el 13 de diciembre, día en el cual sería crucial para María, con la posibilidad de volver a ver la luz. El doctor César Gonzales fue quien lideró la operación, fueron aproximadamente 20 minutos de espera para el hijo de María quien esperaba ansioso por saber de su madre. En hora buena, la cirugía tuvo éxito y la mujer que un día imaginó no volver a ver, ahora veía el rostro de su menor hijo. “Ahora veo por completo, antes no veía de lejos ahora si veo mejor, veía muy borroso, como sombras, ahora veo completo. Si no me ponía el lente de lejos no veía, de lejos veía como bultos a las personas, no distinguía sus rostros, ahora sí. Me han detectado que tengo catarata en el otro ojo (derecho) que aún no me han operado, pero igual puedo ver.” Estas son algunas de las mejorías

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